Protagonista de la historia más triste de todas las de amor.
lo fiché desde lejos, moviendo su cintura,
y al ritmo de su cuerpo mi mirada bailó
se rompían los espejos reflejando su hermosura
se rompían los esquemas de mi pobre corazón.
Dichosa si es que existe la dueña de esta perla
de esta obra de arte, de esta boca de miel,
le dije y ahí nomás a pesar que existía,
ni papel ni biromes: derechito al hotel
(...)
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